Testimonios de periodismo de bandera
En este espacio podrá consultarse los textos seleccionados
Testimonios deAntonio Gala, Julián Marías,
Gregorio Salvador, Antonio Burgos,
Antonio Muñoz Molina
(Utilice Edición + Buscar)
ANTONIO GALA ("El Mundo", 31.08.2000), bajo el título de "20 años ya", escribe:
"La Ley de Libertad Religiosa española es ejemplar. Su aplicación, lamentable. El Estado se proclama laico, pero es tan dadivoso con la Iglesia como si fuera confesional. Su clero diocesano y su burocracia dependen casi al cien por cien de aquél. Desde los 13.000 profesores de religión y los capellanes de cuarteles, hospitales y cárceles hasta los centros docentes católicos. Y parece que la cosa va a más. No es de extrañar que los protestantes, los judíos y los musulmanes se quejen. Nunca ha estado más claro quién le pone el paño al púlpito, que la religión es un arma política y que una cosa es predicar y otra dar trigo. Casi seguro que a este Estado también nos lo canonizan. Yo ya le estoy rezando".
JULIAN MARIAS ("ABC", 17.08.2000), bajo el título de "Estado de error",
escribe:
Hay muchos que están dispuestos a cambiar su vida ya real o futura por lo que se ofrece y presenta como válido. No todos, ni mucho menos. Son los que perciben el «estado de error», se sienten circundados por él, pero no lo aprueban ni aceptan.
Lo importante es que el «estado de error» únicamente se puede superar de dentro a fuera. Quiero decir desde dentro de uno mismo, no con protestas ni recetas. Hay que apelar a la propia evidencia, a los deseos íntimos y sinceros; en suma, a la autenticidad. Desde ella se descubre el verdadero proyecto personal, el o la que se quiere ser. Sólo falta intentarlo, con la lucidez y la audacia que esa empresa requiere".
GREGORIO SALVADOR ("ABC", 02.08.2000), bajo el título de "Infancia
desvalida", escribe:
(Sobre el caos de la enseñanza) "...Tengo en las manos un
libro de texto con el que se enseña lengua a los alumnos de cuarto de primaria en
la comunidad andaluza [...] La cantidad de estupideces, de
incoherencias, de simplezas, de inexactitudes, de confusiones y, sobre todo, de necias
falsedades que se acumulan en los dieciocho recuadros del texto pueden dar lugar a una
velada jocosa entre adultos medianamente versados; pero el caso es que donde está el
libro no es en la sección de humor de una biblioteca privada, un hallazgo entre ridículo
y esperpéntico para un rato de solaz compartido, sino en las manos de miles y miles de
colegiales andaluces durante un curso entero. Y el asunto es serio, porque el desajuste
entre la realidad lingüística inmediata y lo que vanamente se les dice de ella puede
resultar altamente dañino para el raciocinio y la curiosidad intelectual de esos
muchachos.
«Infancia desvalida he titulado este articulo. Pensé llamarlo
«Corrupción de menores», porque de eso se trata, pero esta expresión se ha cargado de
un sentido específico que la hace inapropiada para otro tipo de corrupciones no menos
graves. La ministra de Educación ha anunciado medidas de inspección y de control para
corregir tantos, dislates. Alguien tiene que asumir el valimiento, el amparo de esos
niños y librarlos de falacias desorientadoras y de ignorancias programadas. Una esperanza
se abre. A ver qué pasa."
FEDERICO JIMENEZ LOSANTO ("El Mundo", 12 y 13.07.2000),
bajo los títulos de "Glosa apestosa" y "Que empiece el PP", escribe:
[Sobre la enseñanza] "...ni el PSOE quiso reconocer que su política educativa
ha sido una catástrofe ni los nacionalistas quieren volver atrás en su política de
liquidación de todo lo que suene a español. Y es natural. Los concienzudos autores del
desastre no quieren arreglarlo. ¿Cómo van a querer asegurar Pujol y Arzallus la
enseñanza de la historia común de España si empiezan por negar la existencia de España
y, sobre todo, que deba existir? El cáncer de la educación es la izquierda descerebrada
que domina los claustros y los planes desde hace años [...] Que empiece el Partido
Popular a predicar con el ejemplo [ahora que están transferidas las competencias de
Educación a todas las Comunidades Autónomas]"
ANTONIO BURGOS ("El Mundo", 03.07.2000), bajo el título de "¿Y la
RAE?", escribe:
"¿La Real Academia Española no tiene nada que decir? No me refiero sólo a los
libros de texto de Lengua y Literatura, sino a la sumisión reverencial con que, en los
medios hablados y escritos, la española está con respecto a las otras lenguas
peninsulares. Pones el telediario de TVE y haces un curso de inmersión lingüística en
catalán, vascuence y gallego [...] En correspondencia, me decía yo, cuando hablen en
catalán o en vasco y escriban en sus periódicos, los topónimos y títulos de
instituciones nacionales los pondrán en español [...] La realidad es que en esas
latitudes le tienen a la lengua española el mismo respeto aproximadamente que en
Puerto Banús a una patera [...] Ponen el nombre de mi tierra completamente Cifesa y
pandereta: Andalusía. Con ese. Arsa y toma y olé [...]".
ANTONIO MUÑOZ MOLINA ("El País Semanal, 25.06.2000), bajo el título de
"El sitio de las víctimas", escribe:
"Por fin una alta autoridad judicial ha confirmado abiertamente lo que muchos
veníamos sospechando hace tiempo [...] La magistrada Manuela Carmena reconoce con toda
tranquilidad, y sin mucho aire de remordimiento, que en nuestro sistema penal las
víctimas no cuentan para nada. Vengo observando que, a muchos jueces, fiscales y
juristas, las víctimas les producen mucha irritación, cuando no una abierta hostilidad,
en lo cual se parecen no sólo a ciertos dirigentes políticos y a las organizaciones a
las que pertenecen, sino también a una parte de la ciudadanía. [...] A las víctimas no
las quiere nadie, y el sistema penal no tiene sitio para ellas [...] "
+++++++++++++++++++
(Imprima los textos y divúlguelos)
(Al día 02.09.2000)